Ya ha pasado la tormenta se abrió el cielo y puedo ver el sol, su hermosa luz le dio a mi almay a mi vida un nuevo resplandor, mientras fumo mi dulce hierba miro al cielo y le agradezco al dios el sol, por darle a mi pobre alma una ves más todo su calor. Más de una vez tembló mi cuerpo por el frío, más de una vez se ha congelado mi emoción.